Pastor Noé C.Sifuentes

Se expresó con mucho orgullo “nunca he causado problemas a mis padres”. Este tipo de argumento se oye muy fabuloso y podemos señalarlo como un hijo ejemplar y a unos padres orgullosos. Aunque es sólo una parte de la responsabilidad de los hijos hacia los padres, porque la otra parte fundamental es el bendecirlos. Proverbio 30: 11 dice “hay generación que maldice a su padre y a su madre no bendice”.

Aquí en esta declaración tanto el maldecir como el no bendecirlos no es aprobado por Dios.

Podemos encontrar a muchos hijos “ninis”, que ni maldicen pero tampoco bendicen a sus padres. Al no causar problemas a los progenitores sólo estamos haciendo la mitad que como hijos nos corresponde, pues no entristecemos sus corazones. Se pueden ver a hijos pasivos que no son malos, pero tampoco activos para bendecir a sus padres.

El bendecirlos es el complemento para ser hijos que causen orgullo.

Es la actitud hacia ellos, no verlos sólo como proveedores sino con un amor incondicional que no está basado en lo material, que en cualquier circunstancia estoy conforme con lo que me dan.

Es velar por su cuidado, si son jóvenes, pero mucho más cuando son de la tercera edad, ya que requieren más que nunca el apoyo de sus hijos.

Tener comunicación. los padres sufren cuando los hijos no les dedican tiempo, cuando los amigos, el trabajo, el estudio, el novio o la novia los desplazan.

Aceptar su consejo.los padres, como Dios, no quieren ver a sus hijos fracasados, por eso su consejo sabio es con el propósito de evitar problemas en sus hijos y verlos prósperos en todo.

Reconocer su esfuerzo, valorar lo que ellos hacen por sus hijos para que tengan estudio, diversión, casa, vestido, comida etc.

No olvidarlos, el consejo bíblico en Proverbios 23:22 es “cuando tu madre envejeciere no la menosprecies”.

En Éxodo 20:12 dice “honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da”.

Hay una bendición para el que cumpla esta ordenanza, ya que el que honra a sus padres, Dios también le honrará.

Conclusión:

La relevancia que tengan nuestros padres es la actitud que vamos a tener con ellos. No sólo es malo maldecirlos sino el no bendecirlos también lo es.

Iglesia La Hermosa. Teléfono 434 6977